Conoces el mito de la media naranja?

 Seguro que sí. Es importante tener muy presente que es tan solo eso… un mito. Es decir, un cuento, algo irreal. El problema viene cuando nos lo creemos y nos pasamos la vida buscando a esa persona que complete las partes que nos faltan.  Ya que esta búsqueda lleva implícito que me faltan elementos. ¡Error!

 

Absolutamente todo lo que necesito para alcanzar el estar tranquilo y  vivir está en mí. Pues el querer buscar a otra persona para estar feliz, mejor, o más tranquilo transforma los vínculos en relaciones exigentes, frustrantes, dependientes, decepcionantes, deshonestas,  aburridas, aterradoras y vacías. Y, relacionado con esto, nadie nos pertenece ni somos pertenencia de nadie.

 

Por eso es importante mirar honestamente a quien tenemos enfrente y ver cómo es. Eso es amar. Cada ser humano es un universo. Una persona no es ni estática, ni una sola cosa, aunque muchas pretendan serlo y estén atemorizadas de  mostrar esa parte menos atractiva (de la que a menudo se avergüenzan o culpan)  . Las fachadas son las únicas que pueden perdurar inalterables, pero son falsas y defensivas.  Así como es importante conocerme en profundidad y aceptar todas mis fortalezas y debilidades; es igualmente importante y mi responsabilidad, mostrarme después a la otra persona, para evitar que tenga que adivinar cómo soy, para evitar que me cuelgue atributos que, en realidad, no son míos sino suyos, para que no me suba a ningún pedestal o me condene posteriormente. En definitiva, para establecer relaciones basadas en el conocimiento real, la honestidad, la confianza, el respeto y la aceptación.  Y, desde ahí, desde esa libertad y esa transparencia, decido quedarme a tu lado… o irme.

 

#vinculosafectivos #relacionesdepareja #aceptaciondelotro #saludmental #autoaceptacion