De la vergüenza a la culpa como objetivos terapéuticos

La #vergüenza es un sentimiento de ineficiencia personal, de fallos y defectos percibidos como tan negativos, que el paciente los mantiene en secreto. La vergüenza tiene q ver con una sensación de falla de valía o inadecuacion al contexto. Esto va acompañado de una alienación y aislamiento autoimpuestos para evitar posteriormente la crítica . Este sentimiento de #evitación es el que mantiene las fobias sociales. La vergüenza puede ser la mas dolorosa de las experiencias vitales. La vergüenza lleva a la persona a la conclusión “soy una persona mala , o soy poca cosa, etc); en cambio la conclusion a la que desemboca la culpa es “he hecho algo mal”. La #culpa implica reproche y remordimiento por el propio actuar, mientras que la vergüenza paraliza, por la humillante sensación de tener alguna deficiencia personal y que ésta quede expuesta a la mirada ajena.  La #timidez implica el malestar con el modo en que uno se presenta a los demás, y la angustiosa sensación de ser valorado negativamente por los otros. A saber, la culpa es una emoción muy útil, porque señala al paciente que ha hecho algo equivocado, que en el futuro deberá corregir, #REPARAR, mientras que la vergüenza no cumple ninguna función correctora, le persona solo puede sentir impotencia aprendida.

La vergüenza interrumpe los sentimientos de #empatía, y motiva la activación de la ira al culpar a los demás en las situaciones provocadoreas de verguenza. La culpa consolida las relaciones interpersonales, contribuye a retomar el control de nuestros errores. El obteivo es claro: ayudar a que los pacientes se sientan mas culpables de sus acciones, pero menos avergonzados de si mismos. Ello contribuirá la #autogestión y disminuirá radicalmente la #ira percibida.