La empatía desde el psicólogo

La Empatía posibilita la intersubjetividad, darse cuenta de que el otro, el que está frente a ti, está presente en toda su corporalidad pudiéndola diferenciar de la propia emocionalidad. Pero además, forma parte relaciones como la Relación Profesional de la Salud-Paciente. Desde la Neuropsicología, tal actitud es parte de la Competencia Comunicacional que a su vez está incluída en la Competencia Clinica. En esta relación, la Empatía no sólo “se presenta”, sino que puede ser considerada  como una herramienta al servicio de estrategias terapéuticas y por lo tanto puede y debe ser utilizada, enseñada y aprendida por los profesionales de la salud. 

El modelo biomédico, focalizado en el diagnóstico  y con una relación Médico Paciente fragmentada y fragmentadora , objetivante, en la que los sentimientos, temores y expectativas del paciente no son de interés , es un acto incompleto en las Ciencias de la Salud.

No se trata de imaginar lo que el paciente siente, ni tampoco de representarse lo que el profesional de la salud sentiría. Ambas situaciones son engañosas.
La Empatía requiere de un primer paso que consiste en que el profesional de la salud, escuche atentamente lo que el paciente dice y observe lo que expresa sin palabras, con gestos, tonos de voz, silencios, etc., para que pueda entender el mundo de creencias, vivencias e ideas del paciente. Es sólo en este momento cuando la Empatía al constituirse como una actitud básicamente cognitiva, se pone al servicio de las observaciones, esclarecimientos y orientaciones concordantes con el mundo del paciente,  porque de otra forma todo lo que el profesional de la salud quiera transmitir no tendrá significado para el paciente, sino q por el

Contrario le resultará en cierto modo extraño y ajeno: por lo tanto por más correcto que sea el diagnóstico, la futura intervención dificultosamente producirá el efecto deseado