Patología Masoquista

El término  #masoquista a veces se usa para referirse a #patronesautodestructivos como la #automutilación sin finalidad suicidal. El uso de esta palabra señala q existe un objetivo suficiente valioso detrás de la aparente locura que hace que el daño físico resulte insignificante. Las personas q se cortan, por ejemplo, pueden explicar q la visión de la sangre hace que se sientan vivas, y que la angustia de sentirse inexistentes es muchísimo peor que cualquier malestar físico pasajero resultado de la autolesión.

El uso del término “masoquismo” no implica que se esté atribuyendo a la persona un amor por el sufrimiento: se soporta el dolor porque se espera, consciente o inconscientemente, algún bien mayor. Si decimos que una mujer maltratada se comporta de forma masoquista, no se le está acusando de que le guste ser golpeada, sino que se está sugiriendo que su comportamiento implica la creencia de que tolerando el maltrato va a conseguir algún objetivo valioso (como mantener la familia), o evitar uno más doloroso aún (como ser abandonada), o ambas cosas.

Denominarlo “masoquismo” también supone entender que la transacción no está funcionando, que en realidad su permanencia en la situación de maltrato es más destructiva que cualquier otra alternativa, a pesar de sus propias creencias.

Las dinámicas de la personalidad masoquista, como en el caso de la depresiva, se pueden entender dentro de un continuo que iría desde las las personalidades denominadas “masoquistas relacionales”, ya que su comportamiento autodestructivo tiene como objetivo mantener el apego; mientras que las más introyectivas suelen coincidir con el llamado “masoquismo moral”, donde la autoestima gira alrededor de la capacidad de tolerar el sufrimiento.