Sobre Natalia Pacareu

 Mi carrera se inicia con una temprana vocación por la Psicología Clínica. Al titularme el año 2000 con Distinción Máxima y Cuadro de Honor, obtuve el Premio al Reconocimiento del Colegio de Psicólogos de Chile. Ese mismo año, recibí una oferta laboral de la Universidad Mayor, para ejercer como Coordinadora de Práctica Pofesional de los Alumnos de Psicología. Paralelamente a mi formación en Postgrado, ejercí durante 8 años la Docencia en la Universidad mencionada, enseñando asignaturas curriculares como Psicopatología I y II, Evaluación de Procesos Cognitivos, Evaluación de la Personalidad y Evaluación de Procesos Afectivos y Motivacionales.

 

ESTUDIOS DE POST GRADO Y EXPERIENCIA LABORAL

Finalicé el año 2007 con Máximo Honor, el Magíster en Psicología Clínica: Mención en Psicoterapia Constructivista. El año 2009 realicé con Dos Votos de Distinción el Postítulo de Psicodiagnóstico en Técnicas Proyectivas en la Pontificia Universidad Católica. El año 2012 obtuve Distinción Máxima en el Diplomado en Evaluación Neuropsicológica en Adultos y Niños. Mi formación en Postgrado me permitió ejercer la Docencia por 10 años en distintas Universidades, para finalmente ser Supervisora Clínica de la Práctica Profesional de Psicoterpia Constructivista.

Mi necesidad de actualización me llevó el año 2014 a finalizar con Calificación Notable el Máster en Psicobiología y Neurociencia Cognitiva, en la Universidad Autónoma de Barcelona. Para el desarrollo de esta área trabajé como Psicóloga Acreditada de la Clínica Alemana de Temuco, en la Unidad de Atención del Paciente Cerebro-Vascular, Medicina Física y Rehabilitación, constituyendo durante 7 años un desafío constante. Desde entonces ejerzo en mi Consulta Privada la Neuropsicología y Neurorehabilitación.

 

 

MI PRAXIS

Mi pasión es la Psicoterapia; motivo por el cual cuento con 20 años de experiencia en el tratamiento de adultos, adolescentes, parejas y familias con problemáticas diversas y modos de relación vivenciados como poco satisfactorios. Con mas de 12.500 horas de atención privada a pacientes,  mi Enfoque Clínico se basa en el Constructivismo, la Terapia Dialéctica Conductual y en la Fenomenología, ésta última no como método sino como actitud, donde los seres humanos no somos meros espectadores de nuestra vida sino que las decisiones y elecciones que tomamos son el fundamento de nuestra existencia.

 

 

EL ESPACIO TERAPÉUTICO Y EL ROL DEL TERAPEUTA

 El vínculo paciente-terapeuta es un espacio interpersonal de colaboración recíproca protegido y enriquecedor; en donde la confidencialidad prima. Se insta al paciente a acercarse a su propia verdad, a reconocerse sin temor, con la finalidad de desarrollar herramientas saludables para construir una vida plena. Se trabajan situaciones particulares en las que se vivencia algún comportamiento, pensamiento o sentimiento que provoca sufrimiento. Con la psicoterapia el paciente desarrolla un compromiso consigo mismo y con las circunstancias que vive, a fin de establecer modos de relación que le permitan sentirse satisfecho y lograr cambios consistentes en la manera de ser y estar en el mundo, que hasta ahora lo perjudican.

 

 

PERSPECTIVA TERAPÉUTICA

El análisis que se propone a los pacientes se desarrolla sobre cuatro bases

Los seres humanos necesitan cierta seguridad ante las eventuales amenazas en los diversos ámbitos de existencia (relaciones familiares, laborales, sociales y de pareja). Poder ser y poder estar en el mundo sin ansiedad, en cualquiera de sus formas (miedo, síntomas somáticos, angustia ) es primordial para tener una adecuada salud mental.

De todas las relaciones humanas, la fundamental, es la que establecemos con nosotros mismos. No podemos evitar el sufrimiento sin comprender asertivamente nuestra historia vital y actual. Al disminuir el autoengaño nos construimos con responsabilidad, estableciendo relaciones que permitan legitimarnos con valoración y aprecio propio.

Permitirse ser uno mismo y plenamente, implica asumir la autenticidad de nuestras acciones, la responsabilidad y las consecuencias que tendrán en nosotros y los otros. El correcto balance entre considerar los sentimientos de los demás, sin menospreciarlos, ni tampoco someternos pasivamente, es crucial para establecer vínculos saludables.

Vivir con sentido la vida propia es actuar con sentido. Ser consistente con nuestro vivenciar y con quienes amamos es crucial para la felicidad, satisfacción y autovaloración del futuro.